La Novia
Belleza, poesía, arte, emoción, dolor, sangre, lírica, pasión, éxtasis. Esas son las palabras que se vienen a la cabeza tras ver la tormenta de sensaciones que supone La Novia. Amor en mayúsculas, Lorca en mayúsculas, España en mayúsculas. Sumergirse en el film de Paula Ortiz es dejar abiertos los cincos sentidos sin quererlo, recitar a Lorca, dejar despierta la sensibilidad a un nivel que ya teníamos casi olvidado. El golpe entra por los ojos desde el primer plano: la tragedia se nos viene encima; lo que no sabemos es la magia que nos espera a partir de entonces, la fiesta de belleza visual y musical que nos recorrerá durante los 96 minutos de película. Porque La Novia no solo es una adaptación de Bodas de Sangre, sino que es una captación de su más pura esencia. Tras esa lírica trágica de la película se esconde un trabajo medido a la perfección: desde la puesta en escena, pasando por la fotografía, la música, el montaje, el vestuario, hasta las grandes actuaciones de Inma Cuesta y, sobre todo, de Luisa Gavasa -casi con su Goya ya en la mano-. El verso se confunde con la prosa apenas sin quererlo, la atmósfera crea una realidad aparte y nosotros dejamos que nos recorra de igual manera que nos recorre la sangre las venas del cuerpo. Pero, cuidado, ¿Realmente estamos preparados para una dosis emocional como la que pretende Paula Ortiz? Sus planos recuerdan a Malick y el espíritu del film puede que necesite de un público capaz de captar toda la sensibilidad artística con la que está formado cada detalle de la película; porque sí, la película es detalle y es ahí donde reside lo más valiente de la apuesta: en nuestra capacidad de captación de lo sensible. Entre el desgarro y la pasión -como el galope del caballo, los suspiros de la madre y las canciones de la Novia-, ahí podríamos situar la película. Lo más puramente español, lo más puramente castizo. La brillante dirección de Ortiz recupera uno de nuestros mejores clásicos y le hace honor a un Lorca cuya esencia casi podemos ver revivida en algunos fragmentos de la película. -"¡Porque yo me fui con el otro! ¡Me fui!"- grita La Novia. Y, en medio de toda la tormenta que está por llegar, oímos la suave tarara de Inma Cuesta y estas palabras flotar: "porque me arrastras y voy, y me dices que vuelva y te sigo por el aire como una brizna de hierba". Con sus doce nominaciones a los Premios Goya, Lorca vuelve a vivir (o eso parece).
de Sandra del Olmo.
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